VEHICULOS DE EVOLUCION

VEHICULOS DE EVOLUCION

Como la evolución no se puede lograr en una sola encarnación, se necesita entonces que la chispa divina, el Espíritu, la Vida interior vaya perfeccionándose por larguísimos períodos de tiempo lo que solamente se puede lograr en cuerpos diferentes a lo largo de reencarnaciones sucesivas. Pero no es sólo reencarnación, porque nuestro Espíritu no solamente toma carne sino que se reincorpora, es decir, se sumerge en una serie de cuerpos o vehículos de diferente densidad, 7 vehículos o 7 cuerpos, en donde el fisico es el que soporta la Vida y todas las energías más sutiles que se manifiestan en él. 

Los siete cuerpos o vehículos en los que actúa el Espíritu, son de lo sutil a lo denso: 

1. Vehículo de la Consciencia. 

2. Vehículo de la Sensibilidad. 

3. Vehículo de la Imaginación. 

4. Cuerpo Mental. 

5. Cuerpo Emocional. 

6. Cuerpo vital. 

7. Cuerpo físico. 

Cuerpo Físico.

Para el estudiante Rosacruz el cuerpo es sagrado porque como templo del Espíritu es la herramienta más valiosa y perfecta que ha sido dada por la Inteligencia Cósmica para hacer posible la adquisición de experiencia y evolucionar, ir de lo bueno a lo mejor, de lo mejor lo óptimo, de lo óptimo a lo superior y así en un crescendo de perfeccionamiento infinito y eterno. 

Solamente cuando llega la enfermedad o cuando llega la decrepitud, la disfuncionalidad en alguno de los aspectos de nuestra fisiología, es cuando nos damos cuenta de lo valioso que es el cuerpo, de lo valioso que es el organismo, de lo valiosa que es la encarnación, de lo importante que es la salud, de lo bueno que es ser joven, estar lleno de potencia, de energía y de poder. Por eso el dolor nos muestra lo trascendente que es el cuerpo denso. 

Como la completa evolución no se puede lograr en una sola encarnación no podemos llegar a la maestría en la música, en el arte, en la matemática, en la fisica o en cualquiera de los campos del humano existir en una sola vida. La encarnación es efímera, incluso cuando solamente se está encarnado durante unas muy pocas décadas como algunos de los grandes maestros de la música. 

¿De dónde sacó Mozart la genialidad, la grandeza que demostró? Desde los 2 años era maestro de orquesta, podía ejecutar cualquier instrumento con la mayor perfección. Eso no nace por los genes, lo trae el Espíritu, pues el cuerpo es el instrumento y Espíritu es el ejecutante. 

La reincorporación permite no solamente que tengamos el cuerpo físico para adquirir experiencias sino también otra serie de vehículos o cuerpos que también van evolucionando. Reincorporar es tomar los cuerpos fisico, vital, emocional, mental, imaginal, sensorial conscientivo, todo dirigido por el Espíritu, por la Vida interna, aquello que menospreciamos porque no sabemos que existe. 

No comprendemos todas infinitas posibilidades que tenemos latentes. Pensamos que somos relativamente inconscientes e incapaces, pero somos mucho más y tenemos que aprovechar las capacidades que existen en nosotros para mejorarlas progresivamente. 

La forma fisica ha evolucionado desde un cerebro de poca capacidad hace millones de años con un cuerpo relativamente tosco y ordinario, hasta un vehículo relativamente refinado con un cerebro mucho más capaz y adaptado. Eso se ha logrado porque el ser humano reencarna. 

La Vida ha ido formando los diferentes arquetipos: fisico, vital, emocional, mental, imaginal, sensorial y conscientivo, y a través de ese proceso ha ido refinando al ser humano para llegar a lo que somos hoy en día: seres pensantes, sensibles, con capacidad de imaginar, de pensar, de emocionarnos. 

Cuerpo Vital.

Constantemente derivamos vitalidad del Sol, bien sea que lo recibamos directamente al caminar a la intemperie, indirectamente al respirar o bien que la obtengamos de los vegetales, de las frutas y del agua que la han recibido de la radiación solar. La ciencia aún no puede medir la vitalidad, aún no conoce, pero los Rosacruces saben que es una energía sutil que constantemente está siendo bombardeada al planeta directamente desde el Sol. 

A esa energía que fijamos constantemente se le llama éter; podemos fijarlo también a través de la respiración yendo hacia los pulmones, de allí a a sangre y al sistema nervioso para realizar todos s procesos biológicos del organismo. Recibimos el éter directamente del Sol a través de un cono de energía que llega hacia la zona del bazo inundando la sangre, posteriormente hacia el plexo solar y por los nervios hacia todo el organismo. 

La energía vital o éter es la responsable de que nuestro organismo se mantenga en estado de adecuada salud. A mayor vitalidad mayor salud, a menor vitalidad menor salud, a mayor vitalidad mayor energía, mayor actividad y mayor memoria como la de los niños, a menor vitalidad menor energía, menor actividad, menor memoria. Esa es la diferencia entre los niños y los mayores. En ellos la vitalidad está prístina y abundante. 

La vitalidad no solamente es responsable de la salud; también tiene como finalidad producir la simiente, la que una vez malgastada en la adolescencia y en la edad adulta hace que la vitalidad comience a menguar, por lo que los movimientos se tornan más lentos, la comprensión más difícil y la salud afectada. 

La salud es la buena o mala circulación de la energía vital dentro de la constitución fisiológica de nuestro cuerpo. ¿Qué es lo que hacen las medicinas? Permitir que se movilice mayor o menor cantidad de la energía vital en una dirección determinada. ¿Qué es lo que hace el cirujano? Quitar el obstáculo que está impidiendo que la energía vital pueda  desplazarse adecuadamente para mantener la salud del organismo. 

El aserto anterior lo comprobamos al ver que si se le administran medicinas a un cadáver o si se que le hacen cirugías, éste no va a reaccionar, porque le falta la Vida. Es la Vida interna la manifiesta la vitalidad y permite que circule en un sentido o en otro; no es la medicina en sí, no es el médico en sí, es la Vida interior. 

Cuerpo Emocional.

Es la Vida interior la que manifiesta la emoción que es el cuerpo que constantemente nos impulsa en un sentido o en otro. Debemos aprender a emocionarnos, sí, a emocionarnos positivamente, a emocionarnos con una buena lectura, con un conocimiento adecuado, emocionarnos por hacer un acto noble, bello, espiritual, agradable, veraz, a emocionarnos por adquirir conocimientos y cosciencia, a emocionarnos positivamente por cultivar conscientemente el arte y de esa manera permitir que la fuerza moral, sensible, pueda surgir. Esa es la fuerza emocional bien dirigida. 

La fuerza emocional mal dirigida es lo que está actualmente haciendo carrera en el mundo llevando a que la humanidad se mantenga emocionada de una manera negativa, emocionándose a través del odio, de la ira, de los celos, de la envidia, de la incertidumbre, de los insultos, de la crítica destructiva, emocionándose en el instinto, en la lujuria. No debemos emocionarnos en ese sentido equivocado de la existencia. 

Debemos emocionarnos en el sentido positivo, espiritual, veraz. Es la energía que forma el cuerpo o vehículo emocional que interpenetra tanto al cuerpo vital como al cuerpo físico. Esa energía emocional que nos penetra y nos rodea, es la que interactúa con la energía emocional de otras personas y las estimula a que reaccionen en relación con nosotros para bien o para mal. 

Observemos como a veces nos encontramos con alguien que puede sentirse molesto o sentirse feliz en el momento en que nos acercamos; depende de la empatía que haya o no en relación con la fuerza emocional que nos interpenetra y nos rodea, porque si la energía de nuestro cuerpo emocional es negativa, al acercarnos a otra persona la afectamos negativamente por lo que esa persona reacciona desfavorablemente. 

Eso lo podemos ver con los niños: cuando nuestra energía emocional es afable  y la utilizamos positivamente, al acercarnos a un bebé éste se torna feliz, abre sus ojitos y extiende sus brazos hacia nosotros; pero cuando nos acercamos a un bebé y él patalea, se esconde y no quiere saber de nosotros, es porque percibe que nuestras emociones son perversas, percibe que estamos emocionados negativamente y de esa manera él que es prístino en esa energía nos dice qué es lo que somos en ese momento. Son energías, son fuerzas, cada una más sutil que la anterior y por supuesto con más poder. 

Cuerpo Mental.

La mente es el logro como humanos en la evolución. El cuerpo mental nos permite comprender y relacionarnos con los demás además de conocer el mundo físico. La mente ha sido y es importante porque gracias a ella hemos llegado a las conquistas que la tecnología y la ciencia han mostrado hasta los actuales momentos de evolución. La mente es primordial en el mundo tridimensional para conocer, para ayudarnos, para obtener muchas cosas que necesitamos, pero es solamente un estrato del alma, un estrato inferior de los peldaños que tenemos que lograr, que son la imaginación, la sensibilidad y la consciencia. 

La mente tan relativamente “luminosa e importante” para el occidental, lleva a que muchas personas se vanaglorien de todo el conocimiento que obtuvieron en la universidad, pero ese conocimiento no les pertenece, no es más que información que lograron memorizar parcialmente. La mente es el punto focal, el fiel de la balanza, entre el triple velo del Espíritu que se manifiesta como consciencia, sensibilidad imaginación, y el triple cuerpo (emocional, vital y físico). Tres hacia arriba y tres hacia abajo, en cuanto a sutilidad y densificación se refiere. 

Vehículo de la Imaginación.

La mente es importante, pero más importante es la imaginación que es otro de los vehículos que nuestro Espíritu utiliza para evolucionar. La imaginación es la característica de los artistas, de los genios, de los arquitectos, de los ingenieros, quienes utilizan el poder de la imaginación, por lo que se convierten en creadores. 

El poeta, el pintor, el escultor, el matemático, el físico, el químico, el inventor, todos son creadores porque han aprendido a utilizar el poder de su imaginación. El resto de la humanidad se ha quedado en la mente que es comparativa, que es lógica y por eso no se logra descollar. 

Se cuenta que Miguel Angel Buonarroti iba con frecuencia a observar un bloque de mármol, quedaba absorto observándolo una y otra vez durante horas, semanas y meses. Cuando le preguntaron cuál era la razón de su conducta, respondió: “estoy trabajando”. Luego, a los tres años en ese mismo bloque de mármol talló “el David”, una de sus obras maestras. 

Durante esos años había observado la piedra, y con la imaginación sabía cómo tenía que ir tallando la imagen, cómo quedaba mejor, hacia un lado, hacia el otro, angulado, etc. Eso es lo que hace el artista, el escultor en este caso, a quien le entregan una piedra; él la observa y en su imaginación “ve” si la obra quedará mejor acostada, mejor de pie, mejor sentada, según la forma que tenga la piedra. Es el poder de la imaginación el que crea previamente, el que logra ver antes de tiempo, antes de que exista, lo que aún no tiene forma física. 

Un cuerpo sano, una gran vitalidad, unas emociones que nos lleven siempre por el camino correcto, con entusiasmo, con fuerza, con carácter para obtener lo que realmente necesitamos, una mente que nos permita asimilar rápidamente las experiencias, comprender todo lo que la vida nos está ofreciendo para educir inteligencia, además, algo importantísimo para la humanidad futura que ya algunos lo están trabajando: la imaginación, pues “es más poderoso lo que no vemos”. 

La imagen precede al pensamiento, éste precede a la emóción, y la imagen, el pensamiento y la emoción preceden a la acción. Es por eso que tenemos que estar tan atentos a lo más sutil que es lo que gobierna lo denso. Surge la emoción y ésta impulsa al cuerpo a satisfacer esa emoción, le sigue el pensamiento que impulsa al cuerpo a satisfacer lo que la mente desea satisfacer, posteriormente llega la imagen que obliga a los vehículos inferiores a compensar la imagen que lo afecta. 

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

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