LA SANTA KÁBALAH

LA SANTA KÁBALAH

La Kábalah nos lleva al conocimiento de la existencia de una razón cósmica aunque intangible para nosotros en relación con todo cuanto es la evolución. 

Siendo la Kábalah el estudio de las emanaciones divinas, enseña que no hay creación sino emanación de lo precedente, porque crear sería hacer algo de lo que no existía; pero el hecho de que podamos hacerlo, indica que estaba preexistente en la imaginación y en la consciencia de aquél que concibiendo la idea, pudo darle forma a lo que antes era intangible. Por lo tanto no existe sino emanación sucesiva desde la CAUSA SIN CAUSA, hasta lo más objetivo y denso que podamos asimilar y conocer. 

Los orientales usan la palabra AQUELLO, como la CAUSA SIN CAUSA, como lo que Es, pero al mismo tiempo no es (Es, fue y siempre será), para hacer referencia a la Deidad, palabra que viene de Deus: Luz, como la Luz Astral Universal o Alma del Mundo. 

Los Kabalistas le han dado el nombre de ENSOPH, es decir sin imagen, para referirse a lo que Es y no es al mismo tiempo, razón de ser de todo en el Universo, aunque nuestra relativa consciencia no nos permita comprenderlo. El Ensoph tiene en el Espacio-Tiempo su morada. Es un espacio aparentemente vacío; es el círculo que tiene su perímetro en todas partes, símbolo que ayuda a nuestra comprensión por la infinita posibilidad de manifestación. Por eso el Espacio es Infinitud y el Tiempo est Eternidad. 

Las religiones han luchado por enseñar el monismo; es decir que todo depende de la Unidad, pero si existiera sólo la Unidad, ella no podría producir el movimiento, porque todo cuanto hay depende de la bipolaridad que se sintetiza en el ternario, se completa en el cuaternario y se manifiesta en el septenario. 

Cuando lo Absoluto sale de su propio CHAOS, inicia un período de formación del Universo, gracias al poder de la bipolaridad actuando en el ternario: Ain, Ain Soph y Ain Soph Aur. El ternario a su vez da la posibilidad de que el cuaternario exista los cuatro mundos: Atziluth, Briah, Yetzirah y Assiah, para manifestarse en la década los Diez Santos Sephiroth y actuar definitivamente a través del septenario que es la posibilidad Logoidal en cualquier punto del Universo. 

Al hablar del Ensoph, tenemos que concebirlo como un divino ternario. Se le ha llamado Lo Absoluto, palabra que viene del caldeo Ab-soo, nombre místico del Espacio que significa la morada de Ab, el “Padre”, soo, el Eterno e Infinito Espacio. 

Einstein, al formular la teoría del campo unificado, trató de determinar el campo total (Universo), relacionando las teorías del campo gravitatorio y del campo electromagnético, llegando a conclusiones como la relación espacio-tiempo, el tiempo como cuarta dimensión, la curvatura del espacio-tiempo, etc. 

La ciencia clásica que se ha acercado bastante a los conocimientos de los ocultistas en su esencia kabalística, hace referencia al continuum, es decir al espacio-tiempo o “espacio de cuatro dimensiones” en el que la cuarta es el tiempo; la diferencia es que ellos hablan de la teoría del campo unificado como algo relativo no como algo absoluto. 

Lo Absoluto es existente por sí mismo; lo relativo depende fisicamente del espacio y del tiempo; por eso la teoría de la relatividad, hace referencia a que todas las cosas en el espacio-tiempo son relativas. 

En esta teoría Einstein hace referencia a la cuarta dimensión. El espacio está en relación con tres dimensiones: largo, ancho y profundidad; pero la cuarta dimensión, el tiempo, daría la posibilidad de entrar en otro estado o dimensión totalmente desconocido para nuestra relativa consciencia limitada por la materia. Quien utiliza el tacto espiritual (la clarividencia o cualquier otra facultad psíquica libre de todo impedimento físico) para percibir lo que sienten sus congéneres en cualquier punto del planeta, está actuando en la cuarta dimensión. 

Para el kabalista el espacio es infinitud, es la Substancia-Raíz Cósmica donde mora la Vida. Siendo ella Eterna, no le podemos atribuir principio ni fin, simplemente ES. A la misma conclusión llegan los orientales al hacer referencia a la Deidad como AQUELLO. Dicen: fue y será. Fue y será no son más que modos del eterno presente, porque el futuro, el mañana, es hijo del pasado; el siguiente movimiento de mi vida, será el resultado de los actos pasados y en el momento en que lo verifique, quedará de inmediato en el pasado. El tiempo es relativo para nosotros; pero desde el punto de vista de Lo Absoluto, el Universo es la eternidad de seres y de cosas.

Como materia pasamos a través del tiempo y del Espacio y de una a otra eternidad. En cada encarnacion venimos de la eternidad y al descortezar, regresamos a ella, a través de los dias y noches Cosmicos a los que está sometido un planeta, un Sistema Solar, una Galaxia o el Universo. Es venir de la Eternidad, permanecer como vida manifestada en un momentum cantidad del movimiento según la física y pasar a otros lapsos de eternidad.

Revista Luz en el Sendero

zarion

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