El ser humano tiene unos centros de energía que le permiten estar relativamente despierto, activo sano, y también le permiten irse perfeccionando progresivamente. La palabra chakra proviene. del sánscrito y traduce rueda, por ser como ruedas de energía del cuerpo etéreo que da vida a una parte de nuestro cuerpo físico. Gracias a ese movimiento permite que diferentes tipos de energía penetren consecuencialmente a nuestro organismo, haciendo que funcionen adecuadamente. Los chakras son los puntos energéticos que gobiernan nuestro cuerpo físico y regulan la absorción y salida de la energía. Aparecen como vórtices de materia sutil que están en actividad en todo momento a pesar de que no tengamos conciencia de ello.
Cada uno de ellos tiene su órgano de base, color, nota, planeta, nombre, emoción, mantra, yantra (dibujo), etc. Cuando un chakra intensifica su acción a través de nuestro trabajo, pasa de un estado de latencia a un estado de actividad que será más o menos grande según lo que lo hayamos trabajado. Toda nuestra negatividad, odio, nervios, estrés, envidia, orgullo, apegos a las cosas materiales, etc., bloquean el funcionamiento normal de los chakras y a su vez se bloquea el buen funcionamiento de todo nuestro organismo, por lo que surgen la mayoría de las enfermedades que conocemos tanto a nivel físico como psíquico. Cuando alguno de estos centros de energía se altera, viene la enfermedad y cuando estos centros de energía se detienen por completo, la persona fallece.
Para el desbloqueo de los chakras hay que activar el flujo de energía que por ellos circula con el fin de abrirlos al máximo y que estos nos ayuden a mantenernos sanos de mente, cuerpo y espíritu.
AJNA CHAKRA
Se sitúa en relación con la glándula endocrina llamada hipófisis o pituitaria, que se sitúa en la base del cráneo en la llamada silla turca.
Fortalece las glándulas endocrinas, estimula el pensamiento intuitivo y previene la senilidad.
A este centro con frecuencia se le denomina el tercer ojo y ha constituido casi una obsesión para muchas personas el poder despertarlo completamente, lo cual muchas veces no ha sido sino el foco de muchísimos problemas para ellas. Por eso preferimos hablar de limpieza, armonización y potenciación de los chakras, pero no de intentos artificiales de conseguir poderes a través del despertar de alguno de ellos en concreto.
Debemos entender que a la naturaleza no se le puede engañar y que ella misma posee unos mecanismos de protección a los cuales no es conveniente forzar. Una compensación adecuada de los chakras allí donde sea necesario, llevará con tranquilidad y autorrealización a resultados mucho más interesantes y reales que los que se podrían conseguir con prisas y afanes de poderes mentales.
Precisamente esto es digno de ser citado al hablar del chakra Ajna, pues su despertar desequilibrado da multitud de problemas psíquicos. No se puede olvidar que los chakras son puertas interdimensionales, con lo que se abren nuestros sentidos y experiencias hacia otros planos incluso dentro de este mundo. Pero existe como en todo la ley de polaridad en relación con el tema de los chakras, por lo que su activación se puede provocar hacia el lado claro o bien hacia el lado oscuro. Este es otro punto claro y eficaz para conocer el grado de activación de cada chakra para una persona en concreto, así como la polaridad a derecha habían vuelto malos y que habían perdido el más preciado de los bienes; y aquellos que eran incapaces de ver lo que hace la vida feliz, juzgaron que habían llegado a la cumbre de la virtud y de la dicha en el tiempo que habían estado poseídos de la loca pasión de acrecentar sus riquezas y su poderío.
Revista Luz en el sendero No 19

