Alejandro Salazar
Muchos de nosotros en un momento cualquiera, en nuestra tertulia diaria o en una circunstancia x, hemos definido qué es “LA PAZ”. En Colombia por ejemplo, tertuliamos con este concepto que pone palabras en nuestra boca, y hablamos en referencia a nuestro país o al mundo; sólo necesitamos que haya un conflicto de algún tipo, como por ejemplo: social, político, económico o cultural, sin olvidar la corrupción que nos rodea, para desarrollar toda una solución a aquella paz que se encuentra en “entredicho”, y si conviviéramos con extraterrestres, también hablaríamos de la paz en nuestro sistema solar o en nuestra galaxia. Este concepto siempre conjetura sobre los mismos componentes, los cuales generalmente son: armas, guerra, droga, globalización de la pobreza, las corporaciones etc.; todos ellos proponen un caos, llámese como se llame la tendencia, y los que toman decisiones de solución de esta caótica presentación no encuentran el paso de la armonía o de la paz, pues resultan circunstancias que respetan los intereses creados y esto hace que continúe la discordia, porque siempre hay personas de acuerdo y otras en desacuerdo (mucho Derecho y nada de Equidad). Hoy en “Pescando Ideas”, propongo algo que al ponerlo en práctica tendría un efecto multiplicador sobre la paz tan anhelada, empezando en usted, luego en su familia, en su barrio, su ciudad, hasta llegar muy lejos en la escala universal; ese algo es la Pureza y la Castidad de pensamientos, palabras y hechos, en un ámbito natural de vivencia personal para hacer consciencia de las diferencias de entornos propuestos; uno de ellos tiene forma real, cuya manifestación es lo caótico o lo armonioso y tolerante; otro, en forma subjetiva, como actitud, que nos ayuda a tomar una decisión de titanes para alcanzar algún día el ideal de la pureza y de la castidad, ya que hoy nos encontramos en los extremos contrarios a dichas virtudes. Como podemos observar, la paz no se debe buscar externamente en manos de los diferentes personajes que toman las decisiones por nosotros; ella se encuentra en ti, en mí, en cada uno de nosotros los pobladores del planeta; sólo debemos aprender a ser puros, y paralelamente debemos hacer consciencia de lo importante que es la castidad sin importar si somos pobres, ricos, negros, blancos o amarillos; sólo conocer las diferencias al practicar este ideal en forma subjetiva, porque nos encontraremos obligadamente con la Consciencia y con la Sensibilidad en nosotros, y en la medida que lo andrógino de nuestro espíritu se manifieste por instantes al sentir una verdad emanada del interior de cada uno, por haber transmutado el instinto y la emoción en Sensibilidad; trabajando de la mano de la imaginación, seremos nosotros los que tomemos la decisión de conseguir la armonía en cada uno y no esperando que los demás la tomen por nosotros.
Al lograr estos estados de Consciencia hemos cambiado o transmutado muchos de nuestros pensamientos, de nuestras palabras y de nuestros hechos que moldean con la imaginación el entorno en el que evolucionamos; es decir: pasamos de lo malo a regular, de lo regular a lo bueno, de lo bueno a lo muy bueno, y de lo muy bueno a lo excelente. Es este sentir el que se convierte en PAZ que irradia armonía en ti, a los tuyos, al mundo y al universo, pero como hoy sólo hablaremos de PAZ, dejo la puerta abierta para preguntarnos cómo se logra este sentir; nos queda una idea para meditarla en los momentos de introversión y posiblemente en nuestra ayuda diaria de solicitud o invocación de PAZ para Colombia o para el mundo; que nuestra imaginación no se quede en las guerras, en la corrupción, sino que trascienda estos componentes y entreguemos mucha Luz para que todo ser humano encuentre su paz interior y por el momento se apersone del ideal de la Pureza, de la Castidad, y se globalice e irradie poco a poco la paz en su entorno y así mejorar la actividad en el Plan Cósmico. A manera de conclusión: las armas, las guerras, la corrupción etc., no son la causa del Caos o no Paz; son el efecto del actuar de cada uno de nosotros respecto de la Pureza y de la Castidad. Si nos alejamos de estas virtudes nuestra vida será un Caos; si nos acercamos será armonía pero al lograrlas en cada uno de nosotros el efecto colateral puede ser la Armonía de los pueblos. Reciban un abrazo de comprensión.
Alejandro Salazar
Reflexion

